ADSL de 20 megas... ¿a 20 megas?
Muchos usuarios se quejan de que la velocidad real es muy inferior a la contratada
en las conexiones ADSL de 20 megas.
¿Nos estafan entonces las operadoras?. En cierta forma
sí, porque en la publicidad que ofrecen la mayoría de las compañías
se vende a bombo y platillo la velocidad máxima teórica: 20Mbps,
y no se explica al usuario (o se hace en la letra microscópica) que esta
velocidad sólo se consigue en condiciones muy favorables.
En la publicidad debería aparecer que lo que se vende
realmente es ADSL2+, una tecnología
de conexión cuya velocidad máxima es de unos 20Mbps y en la que
la velocidad real dependerá de varios factores, fundamentalmente de la
distancia hasta la central telefónica más
cercana y de la calidad de las líneas que
unen el módem/router y dicha central.
La tecnología ADSL utiliza
como medio de transmisión el par trenzado
de telefonía que une el domicilio del abonado con la centralita del operador.
La atenuación del par trenzado se incrementa rápidamente a medida
que aumenta la frecuencia de la señal y también aumenta con la
distancia.
Para optimizar la transmisión de datos a través
de un medio tan limitado, ADSL utiliza una técnica de modulación
llamada OFDM (Orthogonal Frequency Division
Multiplexing), también conocida como DMT-Discrete
Multi-Tone. Consiste en utilizar múltiples portadoras, de tal forma que
cada una de ellas es modulada (por ejemplo en QAM o PSK) por una parte de los
datos que se van a transmitir.
Cada portadora o subcanal ocupa unos 4KHz
de ancho de banda (lo mismo que el canal analógico de voz). Y
la separación entre portadoras se elige de tal forma que los máximos
de cada una coinciden con los ceros de las adyacentes. De esta forma la
interferencia entre subcanales es mínima y por eso se puede decir
que las portadoras son independientes: ortogonales.
Una de las ventajas de esta modulación es que cada subcanal
se comporta a efectos prácticos como un modem independiente, que transmite
información a la máxima velocidad que le permite su canal físico
de 4KHz. Cada subcanal se modula en QAM con la máxima compresión
que sea posible.
La compresión de cada subcanal
se elige de forma dinámica en función de la respuesta del
medio (atenuación, interferencias externas...) Si la respuesta de un
subcanal es muy mala se puede reducir la compresión: 64QAM > 16QAM
> 4QAM ... o incluso se puede anular ese subcanal, por ejemplo si hay algún
tipo de interferencia externa que está afectando a esa portadora.
Como la respuesta del par trenzado empeora con las frecuencias
altas y con la distancia, los subcanales de frecuencias más elevadas
son normalmente los que tendrán que reducir su índice de compresión.
En ADSL2+ la frecuencia máxima es del
orden de los 2MHz. Sólo si la distancia entre el router ADSL y la centralita
telefónica es lo suficientemente pequeña se podrá aprovechar
toda la capacidad: es decir, todos los mini-modems tranmitiendo con la máxima
compresión.
Como puede apreciarse en el gráfico anterior, las conexiones
de 1MB del ADSL normal tienen un margen muy amplio y pueden funcionar a su máxima
capacidad con distancias entre el router y la central de hasta 5Km o más.
Por el contrario, el margen de ADSL2+
es mínimo y la velocidad máxima sólo se alcanza cuando
la central está muy cerca del router del usuario. Por encima de los 400-500
metros y en función de la calidad del cableado telefónico, la
velocidad cae en picado hasta los valores nominales de ADSL2 (8 - 12 Mbps) y
baja progresivamente a medida que aumenta la distancia.